14 ene. 2010

ANETO 2009

Después de varios días caminando y montando en bici por el valle de Benasque,me decidí,por fin ,a subir en solitario al gigante de los Pirineos,el Aneto.
Esa misma tarde preparo todo lo necesario para mi particular reto,barritas energéticas,chorizo y pan para el bocata,frutos secos,fruta y agua,protector solar,gafas,ropa de abrigo y lo mas importante:crampones y bastones para pasar el glaciar,mapa y brújula.
Sin prisa,recojo la tienda de campaña en la que he dormido estos días en Vallibierna,una zona donde se puede acampar sin tener que pagar mucho,en compañia de varios campamentos de chavales y un gran ambiente montañero.
Llené las botellas con agua fría en un manantial que hay en la salida de Vallibierna junto al río Esera y me dirijo con" la furgo "hasta el vado del Hospital de Benasque,donde a la mañana siguiente cogeré el autocar que me acercará hasta la Besurta,donde empieza la ascensión al Aneto.
Cuando llego al vado del Hospital, es casi de noche ,el viento sopla con fuerza,pero viene del Sur y no hace nada de frío.Casi a la vez que yo,llega otro chico con una furgo y no tardamos en establecer una agradable conversación sobre furgos adaptadas para dormir y sobre lo que haríamos cada uno en los próximos días,el iba a hacer una travesía hasta el valle de Ordesa junto al pastor alemán que le acompañaba.Después de compartir la cena,nos retiramos a dormir temprano,ya que el autobus pasa a las 5.30 de la mañana.
Por la noche el viento balanceaba la furgo de una forma bestial,el despertador suena a las 4.30,tiempo suficiente para desayunar algo,revisar todo el material y coger el autocar que no tarda en llegar,en el ,llegan varios grupos de montañeros que somnolientos por lo temprano que es,no articulan palabra alguna durante todo el trayecto,me llama la atención uno de ellos que lleva colgada una taza de aluminio fuera de la mochila.El autocar para en la Besurta a las 6.00 de la mañana,todos bajamos en la oscuridad de la noche y con la luz tenue de nuestros frontales nos ajustamos las mochilas a la espalda en un ritual silencioso, no exento de nerviosismo y algo de miedo,estoy solo,en un lugar donde nunca he estado y es de noche.
Pregunto a una pareja que se adelanta si conocen el camino para llegar al refugio de la Renclusa,ya que tengo que pasar por el para llegar al Aneto,me lo indican amablemente y empiezo a subir con la oscuridad de la noche aun sobre mí,pensaba que subiría mas gente y nada de eso,yo solo para arriba.Pasados 40 minutos y ya amaneciendo,llego al refugio,donde un señor mayor que hay en la puerta me indica el camino de ascensión,pero me advierte de que se pierde el sendero rápido ya que no hay mas que roca,y así es,casi toda la ascensión es sobre roca,piedra suelta ,hielo y nieve.
Después de un rato subiendo,miro atrás y veo el refugio muy abajo y entre las piedras veo a dos montañeros que siguen mi recorrido,aminoro la marcha para hablar con ellos ya que no se si estoy subiendo por el camino correcto,no tardan en alcanzarme,nos saludamos y ..jeje,me preguntan que si se subir al Aneto,ninguno de los tres sabíamos.En un momento ,estábamos sobre una piedra con un mapa de la zona extendido y deliverando sobre el itinerario a seguir,rápidamente identificamos el punto donde estábamos y nos pusimos en marcha en dirección al portillón superior.Conversando y observando el abrumador paisaje con Igor y Jose Angel,asi se llamaban mis nuevos compañeros,fuimos ganando altura rápidamente hasta el portillón superior,brecha en la roca que comunica con otro valle en el que se esconde el glaciar y al fondo ,tapado por las nubes,el pico mas alto con 3404 metros de altitud.
Tuvimos que destrepar unos 10 metros en el portillón y atravesar un caos de rocas,nos paramos al comienzo del glaciar,descansamos un poco,nos ponemos de acuerdo por donde pasaríamos el glaciar,nos calzamos los crampones y comenzamos a cruzar el glaciar progresando oblicuamente por una enorme placa de hielo.
Las distancias engañan en la alta montaña,todo es tan grande que lo que parece estar cerca y pequeño se convierte en casi dos horas de glaciar y un tramo vertical de roca,que con ayuda de la altitud hace que nos empleemos a fondo.
Sin aliento ,con un viento que te hacia tambalear y algo de frío estábamos ante el "puente de Mahoma",un fina arista de unos 30 metros de longitud con caída vertical a los dos lados.Tuvimos que agarrarnos con fuerza a las rocas,con la espalda contra el viento y con mucho cuidado llegamos a la cumbre del Aneto,con gran emoción nos felicitamos y después de la fotos de rigor nos sentamos un rato al abrigo de unas piedras a compartir paisajes,alegrías y algo de comer.
Pronto comenzamos el descenso con mas cuidado aún que en el ascenso y la verdad es que la bajada se nos hizo penosa,saltando continuamente de piedra en piedra sin rastro de sendero que seguir y jugándonos el tipo en algún destrepe,pero también forma parte de la aventura.
Llegamos al refugio sobre las 16:00 ,nos comimos un bocata y bebimos una gran cerveza con limón,seguimos caminando hasta la parada del autobus que nos devolvía al parking donde nos despedimos.
Se terminaban mis dias por los Pirineos pero no sin la visita obligada a Aínsa.
pasé la noche en el camping tomando una buena ducha y una merecida gran cena.
Al día siguiente y no sin pena,vuelta a Madrid y planeando las proximas ascensiones para el año que viene....



FOTOS:CARLOS HERVÁS

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